A base de silicona-: compuestos principalmente de polisiloxanos (como el polidimetilsiloxano), presentan baja tensión superficial, alta estabilidad química e inercia fisiológica, lo que los hace adecuados para una amplia gama de aplicaciones.
A base de poliéter-: derivados del óxido de propileno y del óxido de etileno, ofrecen buena solubilidad en agua y estabilidad térmica, lo que los hace adaptables a diversas condiciones de temperatura y pH.
A base de alcohol graso-: los ejemplos incluyen octanol e isooctanol; Si bien son rentables-y respetuosos con el medio ambiente, tienen capacidades antiespumantes relativamente débiles y son adecuados para aplicaciones menos exigentes.
A base de aceite-mineral: formulados con aceite mineral y aditivos como ceras y ésteres de ácidos grasos, estos presentan buena hidrofobicidad y estabilidad química.


